viernes, 16 de septiembre de 2011

El amor en los tiempos de la colera


Oh! mamita dame palo, pero dame de comer....

El enojo, la ira o la colera, como se le denomina tambien a esa fuerte emocion que sentimos como respuesta a la frustacion, a traves del tiempo se ha expresado de diversas formas. Indudablemente cuando nuestros padres intentaban educarnos, enseñandonos a reconocer y medir nuestros limites, a aprender a convivir en esa sociedad muzulmana en la que crecimos y que eran en resumidas, algunas de sus formas de expresar el amor, la preocupacion, la responsabilidad que sentian por nosotros y por nuestro futuro, a menudo empleaban algunos metodos que parecian chocar con nuestros intereses. Ellos siguieron seguramente de sus padres algunas de esas pautas, nosotros las recibimos de ellos y muchos decidimos abolirlas, o por lo menos transformarlas, cuando las aplicamos a la educacion de nuestros hijos. Sin animo de juzgar esos metodos, o su efectividad, solamente me atrevo a recrearlos y a recordar algunos de ellos.
Claramente sabemos, que tras esas fachadas de rigor o de laxitud, siempre hubo, estoy segura, una intencion noble de vernos convertidos en adultos y en “personas de bien”. Asi era el amor en los tiempos de la colera, y esto no tiene nada que ver con la novela de Gabo. Esto corresponde al tiempo nuestro y al de nuestro padres, que pregonaban que en una mano llevaban el pan y en la otra el rejo.



Como todavia recordamos, en nuestro entorno no siempre era el padre, como lo fue en el caso mio, quien ejercia la mayor autoridad sobre los hijos. Esta funcion no era cuestion de genero. Tuvimos amigos y vecinos donde la primera autoridad de la casa estaba en manos de la mama y en algunos casos se compartia entre padre y madre, alianza que resultaba nefasta, porque de tal forma, los castigos se duplicaban. Uno medio inerme y medio inconsciente de sus faltas, de sus metidas de pata, muchas veces debia enfrentarse al juicio por partida doble: un par de chancletazos de la madre y mas tarde, el vaciadon y unos fuetazos de manos del progenitor. Personalmente no se que hubiera sido de mi, si me hubiera tocado pertenecer a este ultimo grupo. Yo me reia de los metodos coercitivos de mi mama, pero temblaba ante los de mi papa. Lo que si recuerdo es toda esa variedad de castigos e implementos con los que estos se aplicaban y se “educaba” en nuestra epoca. Algunos me parecian de uso comun y otros muy originales, es decir, que habia como ciertos niveles de creatividad en su uso. De niña creia que a todos los vecinos se les aplicaban los mismos metodos, pero poco a poco fui dandome cuenta de que no era asi; habia madres y padres mas o menos “creativos” que los mios.


 
El momento que desataba el castigo, era inevitable y tarde o temprano llegaba. Algunas veces se nos iban acumulando las faltas en una lista para nosotros invisible y como quien esta jugando al bingo, en un momento inesperado, alguno de los dos, el padre o la madre, gritaba BINGO!  O como cuando se juega al futbol, que el arbitro va acumulando tarjetas amarillas hasta que con una falta mas, nos saca la roja y pum p’a fuera. Y ahi estaba la gota que rebozaba la copa; venia entonces el castigo premeditado, anunciado, o la respuesta automatica, impensada e impensable.  Una de las pocas tecnicas de defensa que utilizaba uno era la del pretender “pasar de agache”. Muy en nuestro interior nos deciamos con cierto aire de victoria: Uy! pase de agache... y creiamos que con pasearnos por el frente o por el lado de nuestros padres, con la cabeza agachada, y la cara de yo no fui, y con el silencio momentaneo de ellos, podiamos dar por concluido el episodio.  Pero no, el asunto no quedaba resuelto de esa manera. El mismo dia, mas tarde o cuando mucho unos dias despues, repentinamente recibia uno el anuncio de lo que venia....el primer cocotazo, pescozon, pastorejo, orejazo (tiron de oreja), mechoneada, trompada, o  puntapie, que venian seguidos de frases como: Ah!   Con que se creia muy vivo?  O creia que yo estaba pintado en la pared? O es que me creyo caido del zarzo y que se me ha olvidado esto y esto y esto....y ahi entonces, apenas ahi, uno empezaba a comprender que el que estaba sufriendo de amnesia era uno, porque ya se nos habian olvidado tantas faltas cometidas y los que las tenian como en una lista negra, pero escritas bien claras, eran ellos, nuestros padres. 



Nos haciamos merecedores del castigo indicado, segun ellos,  y en ese punto era donde se ponia a prueba su creatividad. Una vez superado lo de las primeras señales del castigo, donde solo se utilizaba la mano o alguna parte del cuerpo como arma de ataque, venian las otras tecnicas, las de mayor creatividad.  Era bien frecuente que a menudo algunos de los elementos de aseo de la casa, fueran usadas como armas de combate. Una escoba, por ejemplo, en un momento determinado, pasaba a desempeñar una funcion diferente a la de barrer el piso. Igualmente ocurria con el trapero. Podia ocurrir tambien que el pelo de uno pasara a convertirse en trapeador, en uno de esos momentos de amor y colera de alguno de nuestros padres. El palo de la escoba era de los de uso comun, igual que la chancleta, el cinturon, e incluso el cuello almidonado de las camisas, que podia transformarse en objeto castigador. Pero habia otros mas precisos, eran los cables, lazos, mangueras o rejos. Una madre iracunda, si estaba planchando, o hacia poco habia terminado su tarea, podia desenchufar la plancha y con el cable, o con la plancha misma, descargar su enojo en las piernas o las costillas del muchachito(a) causante de su disgusto. Igualmente, un cucharon de palo de los que usaban para revolver la sopa del almuerzo o la comida, repentinamente podia ponerle freno a alguna de las travesuras infantiles. El molinillo de batir el chocolate y otros utensilios de cocina se podian adaptar rapidamente, de acuerdo con las circunstancias.



Nunca olvidare, para recordar solo un caso, el dia en que mi papa entro a la casa iracundo, porque me habia pillado haciendo visita en el antejardin con mi noviecito. Yo alcance a verlo cuando desde cierta distancia aparecio en su inconfundible Toyota. Entre corriendo hasta la cocina para simular que ayudaba a preparar algo del almuerzo. El sin soltar una palabra, me lanzo una encolerizada  rafaga con su mirada y enseguida, tomo lo que estaba mas a la mano, el colador donde apenas empezaban a colar el jugo de guayaba en leche, descargando completamente su contenido sobre mi cabeza. A continuacion empezaron a escurrir las semillas de guayaba por entre mi pelo y en medio de todo, tuve que dar gracias de que el colador fuera de plastico. Mi visita, desde luego, quedo interrumpida.



Habia ademas de estas tecnicas, otras mas complejas por asi decirlo, como las sumergidas en agua helada en la alberca, con esas temperaturas paramunas que todos conocemos, o una que me causo, lo confieso, cierta admiracion, cuando me contaban del papa de una amiga que aunque no tenia ni antifaz negro, ni latigo, parecia haberse inspirado en este personaje, cuando esgrimia con tal habilidad y precision su toalla, que lograba con dos o tres pases, dejarles la marca del Zorro en las piernas o las costillas de mis amigas. Tenia su arte el hombre. En mi casa se usaron muchas, pero talvez recuerdo con gran claridad, las epocas en que mi papa desesperado con la callejeadera de mis hermanos, les escondia la ropa y les colocaba una especie de tunica hecha con un costal al que le abrian tres huecos, con la esperanza de que con ella puesta, mis hermanos no se atrevieran a salir. Tengo que señalar que algunas veces le dio resultado, sobretodo cuando les quitaba hasta los calzoncillos y los zapatos, pero otras veces, ni siquiera este castigo surtia efecto. Opto entonces por los peluqueados extravagantes que en esta epoca hubieran causado mas furor y risas que llanto. Les rapaba la cabeza en forma de cruz, o dejandoles una cresta estilo Punk, anticipandose a la moda en cuarenta años. 


Finalmente logramos sobrevivir al amor de nuestros padres en los tiempos de sus coleras, crecimos, nos convertimos mas o menos en hombres y mujeres de bien, aprendimos a obedecer y a desobedecer, aprendimos a cuestionar las normas y las reglas en juego, descubriendo que no siempre quien ejerce la autoridad es una autoridad, o que las leyes por ser norma no siempre son justas.. La vida nos fue permitiendo crecer con algo de sabiduria; despues de todo, creo que aprendimos especialmente a ser flexibles, condicion importante que se requiere para adaptarnos y sobrevivir en estos tiempos modernos, cuando ya convertidos en padres mayores y abuelos, nos preparamos para superar nuevos obstaculos y emprender el vuelo como el aguila vieja,  que logra extender victoriosamente sus alas para dirigirse hacia su destino final.

El Grito I - De la Edad de la Ira - Guayasamin

 



























































martes, 13 de septiembre de 2011

Y....de las Artes, que?


Armando Rodriguez Ballesteros


Nuestro barrio los vio crecer. En sus esquinas, en sus parques, en sus "parches", fecundaron esas semillas que hicieron de esos adolescentes inquietos los hombres y mujeres que hoy se destacan en los lugares donde se encuentran. Son nuestros poetas, nuestros soñadores, nuestros artistas, son esos amigos llenos de sensibilidad que aprendieron a ver el mundo de una manera especial y que nos lo devolvieron en esas imagenes que ellos convierten en cuentos, en poemas, en narraciones, en pinturas o esculturas y que nos dejan tan grato sabor al leerlos, verlos  o escucharlos. Estos son algunos de ellos....y este es el espacio para conocer a los que aun siguen en el anonimato. A traves de este espacio queremos invitarlos a que compartan con nosotros su arte.


German Orlando "Falla" Ramirez

German Orlando "Falla" Ramirez
Un metrallazo de prosa...

ME VOY DE ROLLING
(German Ramirez)

Hoy, me voy de rolling por los países de adentro, a mirar y caminar hacia atrás, donde se confunden el centro y la extremidad, según Heráclito. Me voy de paseo a contemplar el pozo sin agua de mis vísceras, las cañadas de mis pulmones y el vértigo de mi abolengo cayendo de cabeza a pies. Me voy a pegar la bajadita por el tobogán del espíritu con el testimonio de dos agujeros negros, disipando transparencia. Quiero ir de rolling a ultranza de mis úlceras y en los tímpanos, sacudir la alfombra de los espacios amenazados. Me voy de viaje men, por los túneles del alma infinitesimal, de las percepciones, por la cosmología del país indeciso, la vegetación feroz y sus poblaciones espectrales. Me voy de aventura, mami, por el fugaz perfume de almendra que penetra mi nariz, quiero buscar por esa brecha, en el repliegue de mi alma, todas las criaturas que me habitan, quiero ver el monstruo al frente, convocar los arrapiezos temibles y ver por mis ventanas las aberturas perforadas de los que están afuera. Y que no quede huella, porque de aquí no salgo, no quiero revivir las torpezas del ojo que oye la circulación de las formas impalpables. Aquí me quedo, bañándome, bajo la cascada de mi propia sangre.FALLA.


EL CABALLO DE LA NOCHE
(German Ramirez)


Voy a escribir con tinta negra un pasaje subterráneo. Es inevitable, la mente desvanece por las noches en el espacio vacío donde la sombra cunde. Me desvelo por saber, si es la ciencia la que limpia el alma o el bajista loco que tiembla en los tejados. De todas formas, somos aire. Al acabar la función, como magos mostramos manos limpias, para decir, que las llenaba el aire. La materia no es una cosa, sino una ficción. Por eso me quiero despedir sin miedo a duplicarme, que mi alter ego sea un caballo nocturno, un puerco espín, una rosa; que pueda rimar, cabalgar, cacarear, babear en una prefiguración al viento. ¡Quiero duplicarme en caracol marino! resonancia infinita, ruptura resignada, enamorado de las sombras, despertador sin nombre, lucífugo encantado.




EL PRIMO ANCIZAR
(German Ramirez)

He decidido no morirme hoy. Ancizar mi primo sembró flores de alambre y las abejas se murieron de hambre. Qué condena, las mató de sed. A la semana pasada le hizo falta un jueves, porque mi bendito primo lo colgó en un árbol de naranjo que dizque pa´que diera a luz un viernes. Con un solo zapato apareció en el matrimonio de Mercedes, porque dice que los hombres somos cojos y entonces pa´qué el otro chagualo. Todos los días sobran muertos, por eso mi primo Ancizar decidió no morirse ahora, sino convertirse en un manzano, fabricando soles, panes grandes y candados que devoren a las puertas.

En cuanto al Primo Ancízar, te cuento que tiene una hermana enanita pero bacana. Precisamente hoy recibí un correo donde su huella coincide. Se llama Lola, pero le dicen "Farola" porque maldice e indaga aunque su boca empalaga. Es desafiante, chiquita jodida, fuma, expele y ríe. Tiene un columpio en el patio y le gusta tocar vilolín. Pregunta con carcajada si en la estrella mayor hay viento, yo siendo chavala, también tengo sentimiento. Es fiel su reflejo cuando se mira al espejo. Pero cuando iracunda se pone, es mejor irse de rumba y no encontrarla empelota en medio de la penumbra.
Falla.


Ha pasado por acá un buitre y se llevó la esperanza y el consuelo. Ojalá ese negro que de rapiña pasa, comprenda que las alas son los sentidos cardinales del poeta.


DANZA
(German Ramirez)

Ya vi que la mirronga tiene pavor al ridículo y en su angustia a la opinión se armó de una trampa, histérica y violenta. Duda entre alargar su brazo ancho, gancho o cachetear idefinida. Danza y afina su fagot. Apreta la cintura de la víctima fingida. A la inversa de lo que sucede en otros bailes, esta es una rumba que arrastra... sexo, macho y oscuro sentimiento.Tiene, en suma, ese descontento, ese aroma de alcanfor, ese aspecto contra todo y contra el yo. Baila la tarántula meditando en su estructura. De pronto al un, dos, tres, paso a paso al sonar de la tambora, rencorosa y vengadora ¡apuñala su pareja! al profesor de gimnasia de la escuela, muerta de la risa, ahíta de cerveza con su joroba de florista, sonriendo de costado.



EL LECTOR LOCO
(German Ramirez)


Este hombre errático-lunático-pesado, lector de tantas historias dulces escritas con sangre ajena, sacadas de un lugar que puede tener goce o gracia con marcos infantiles y pinturas de intrusos trepando barandas, con miradas que pasan frente a él como espejos subterráneos. Este hombre que leyó la Montaña Mágica de una tirada, se ha desplomado en la fronda antigua de la estulticia por culpa de los recuerdos reflejados en las líneas severas de los años. Tomando el bosquejo sinuoso de los libros. Con sus cuerpos hermosos hace una amalgama de sombras donde el imperio se desploma y huye por la habitación de una casa ajena, adiposo, vestido de indiferencia, con el cuadro que robó, representando a un errante-libre-medio-descompuesto, pisando fuerte solapas y contrasolapas de textos húmedos y deseos velados por nubes que dejan entrever una serie de codicias infundadas. Por fin se ha iluminado su mente a pesar de la invocación mágica, ya contiene el júbilo de invierno con jardines floridos y manos en los bolsillos esperando... no se qué.



.....Va herido y no sangra. Sometido va entre los espadones de fierro y la luz de muchos simples va y por ello la galera lo esperó tras rejas de canas indefinibles. Su origen era rojo como el de la rosa y entre remos badeó un río sin nombre. Desde arriba cae la lluvia con su cielo, sueña con su niña de madera aspirando un día de letargo con las manos apresadas por el rumor de lumbreras insomnes. A su puerta llegan aves migrantes, ciegas, errantes, graznando pez, maíz, trigo. Enmarañadas, silbantes, vuelan desde regiones ignoradas, ignorantes y van a la torre a levantar el testimonio de capitanes tristes y de su alegría el mar. Él, continuo y vano, sobras de pan en la mesa, consume su cigarro entre la desesperanza , espinas, vidrios rotos, llanto y el cálculo fingido sobre piezas de sonares a ultramar acongojado, escuchando cantar el ámbar de la sirena y la huella que dejó el jazmín.
 



 

Armando Rodriguez Ballesteros


Armando Rodríguez Ballesteros – Bogotá, Colombia, 1956. Poeta, periodista, editor, profesor universitario. Culminó estudios de Literatura, Lingüística y Diplomacia. Ha publicado Presagios y Migraciones, poemas, Ulrika Editores, Bogotá; 1986; Lubros, poemas, Ulrika Editores, Bogotá, 1988; Postal de fin de siglo, antología de poesía colombiana, Kolibro Editores, Bogotá, 1995; Ojos de Ritual, poemas, Kolibro Editores, Bogotá, 1997; Pasos de Gato, poemas, Ediciones Perro Azul, San José, Costa Rica, 2002, y Lunada Poética / Poesía costarricense actual, Vol I, Ediciones Andrómeda, San José, 2005 y Lunada Poética / Poesía costarricense actual, Vol II, Ediciones Andrómeda, San José, 2006.. Coautor de los volúmenes antológicos de poesía hispanoamericana publicados en 1993, 1994, 1995 bajo el título Poesía Viva, con el sello editorial Ulrika. Ha sido incluido en las antologías Poesía Colombiana Actua”, Kolibro Editores, Bogotá, 1991; Antología de la poesía colombiana, Biblioteca Familiar Presidencia de la República, Bogotá, 1996; Tambor en la sombra, Poesía colombiana del siglo XX, Ediciones Verdehalago, México, 1996; Antología de la poesía colombiana, Ministerio de Cultura/ El Áncora Editores, Bogotá, 1997; Quién es quién en la poesía colombiana, Banco de la República,/ Biblioteca Luis Ángel Arango, Bogotá, 1998; World Poetry 2000, Mississippi Review, Center for Writters, The University of Southern Mississippi, Hattiesburg, 2000, y Poetas Bogotanos, Editorial Panamericana, Bogotá, 2000, entre otras. Cofundador y coordinador del Festival Internacional de Poesía de Bogotá, entre 1992 y 2000. Coordinador de talleres de poesía en Colombia y Costa Rica. Cofundador y coordinador, desde 2003, del programa “Lunada Poética” que se lleva a cabo en San José, en la Casa de Cultura Popular del Banco Popular. Director de la colección Mono a Cuadros / Cuadernos de Poesía. Poemas, relatos y ensayos críticos de su autoría sobre arte, literatura y producción audiovisual han sido publicados en revistas y suplementos literarios de diversos países. Poemas suyos han sido traducidos al inglés, francés y portugués.




COLOMBIA
(Armando Rodriguez Ballesteros)


Madre de mis días
¿Por qué te empeñas en sangrar?

¿Por qué no dejas que el viento
...Restañe tus heridas?



METAMORFOSIS
(Armando Rodriguez Ballesteros)

Primero ornamentaron con hierro la ventana
Después una gran malla aisló la calle
en que vivimos
Más tarde han talado los setos
Para sembrar barrotes alrededor del patio
de los niños
El miedo enjaula a las gentes de la ciudad
Es común ver a los hombres santiguarse
Cuando en la mañana dejan la casa
Y se lanzan cada uno a su jornada de temores
Por eso en la ciudad el horizonte
Ocupa apenas un rincón de la memoria
Por eso cierro la puerta con doble pestillo
Y un poco más tranquilo dispongo la mesa
Para mi cena con fantasmas.


INVOCACIÓN
(Armando Rodriguez Ballesteros)

Las horas caen plomizas sobre el barrio
Poniendo trémulas las ramas de los alisos
Le ha venido un mal día a mis palabras
Un tiempo pésimo a mis venas
Y me ha parecido ver a la muerte
Espiando entre las rendijas
Vendría bien hoy la voz de vikingo de mi abuelo
Para que oigan estos muros sus improperios
Sus sabias historias Es el día propicio para volver a sentir
Su mano gigantesca sobre mi cabeza
como alivio a la incertidumbre
A lo mejor esta vez iré con él
Y dejaré que me enseñe
A comportarme en su casa
Bajo la tierra.


ESTATUARIA
(Armando Rodriguez Ballesteros)

Las estatuas del país
Tienen como motivos
Guerreros, prelados y políticos.
Las gentes del país
Pasan simplemente sin mirarlas
En cambio los pájaros del país
Asisten puntuales
A defecar sobre los volúmenes soberbios
Dejando constancia de su opinión
Sobre tanta gloria.


DE LA MEMORIA
(Armando Rodriguez Ballesteros)

Gracias a la
memoria
Puente del tiempo
Puedes iniciarte recordando
Los puntos en el mapa que te llaman
Y descifrar en viejas casas conocidas
Las miradas y voces de tus muertos
Cómo saber sin ella que la tierra
Sangra por una herida antigua
De qué otra forma ante el cadáver del árbol
O ante el lecho seco del río
Entenderías la nostalgia de tu padre
A qué sortilegio invocarías
Para guardar tu infancia y tus amores
De cuál cofre sacarías las palabras
Eleva a la memoria
Por lo que tiene de eterno
Gracias a ella
Ni tú ni yo ni los demás
Somos extraños


Armando Rodriguez Ballesteros



sábado, 10 de septiembre de 2011

Reinados y bazares


Cumbia sobre el mar - Letra Rafael Mejia Romani

Como es bien sabido por todos nosotros, Colombia entera ha vivido llena de reinas y reinados, carnavales y toda clase de festivales de caracter popular y nuestro Muzu, con su correspondiente idiosincracia, no podia quedarse atras. En la historia de nuestro barrio figuran algunos reinados populares y bazares inolvidables para los que vivimos esa epoca, y que ahora recordamos, a proposito de ese certamen tan divulgado cada año y que por estos dias se esta llevando a cabo en Brasil, el reinado de Miss Universo.


Cortesia de Efrain Salazar

El origen de esas festividades, imagino yo, se genera en ese sincretismo que tuvo lugar, cuando a nuestros indigenas les toco "adaptar" sus fiestas y tradiciones con las de los españoles que nos invadieron, y luego con las de los africanos que llegaron obligados a nuestra tierra como esclavos. Tal riqueza de costumbres, rituales y festejos, supongo dieron origen a estas vistosas celebraciones que tambien en nuestro barrio tuvieron lugar en algun momento de su historia. No se si con el correr del tiempo  estos bazares y reinados aun se realicen. Corrian los años 60’s cuando yo recuerdo algunos de estos festejos que animaban el barrio, y que nos sacaban de ese sopor de la cotidianidad. Eran los bazares y reinados de belleza y simpatia, que no estaban desprestigiados como tantos de los reinados actuales.

Cortesia de Efrain Salazar

Nuestros reinados se realizaban con fines especificos y sus reinas, a diferencia de otras, no tenian que tener medidas fisicas determinadas, ni estar adornadas de tantas supuestas cualidades. No tenian que mentir pretendiendo chapucear idiomas diferentes al propio o inventando idiomas inexistentes. Tampoco entonces era necesario recurrir a los cirujanos plasticos.



Cortesia de Efrain Salazar - Una hermana de Efrain
Nuestras reinas eran niñas sencillas, comunes y corrientes, que gozaban de cierta belleza, gracia natural y simpatia, y que tenian unos padres dispuestos a gastarse unos cuantos pesos para patrocinarlas por el tiempo que durara el certamen, y que al son de una noble tarea como recolectar fondos para algun proyecto, generalmente vinculado con la parroquia, o los colegios, recorrieran las calles del barrio con su sequito de admiradores principalmente y desde luego, la mayor cantidad posible de familiares y vecinos, y que vestidas vistosamente y haciendo derroche de sonrisas y alegria, nos alegraban aquellos dias de bazar, en los que ademas comiamos toda clase de chucherias hechas por nuestras madres como aporte para el evento. 


Cortesia de Efrain Salazar

Durante  esos domingos soleados del verano bogotano, ellas, con sus correspondientes comitivas, recorrian las calles del barrio , en busca de colaboradores que a cambio de una sonrisa, una flor en la solapa o una cintica de algun color que las identificaba, recibian dinero que al final del certamen determinaria quien seria la ganadora, la nueva reina. Era casi obvio que los principales aportantes eran los propios familiares y amigos, pero tambien los viejitos verdes que no faltaban y que despues de unas cuantas polas entre pecho y espalda, se daban a la tarea de piropearlas y abrirles la billetera con relativa generosidad.

Gracias a Lida Ines Ramos y Efrain Salazar, podemos presentarles testimonios de estos certamenes que si en el pasado nos divirtieron, ahora, al recordarlos, por lo menos nos haran sonreir....




Lida Ines - Recuerdo un reinado del Colegio Espiritu Santo donde fui reina y me sacaron los Gomez sentada en una silla del colegio y encima de un tablero dandole vuelta a todo el barrio, y antes de eso mi madre fritando maiz amarillo y chicharroncitos y los envolviamos en unos bodoques grandes para vender y recoger fondos.”

Jairo Chaves - A proposito de reinados, conozco la historia de una reina de Muzu, sin decir el nombre, fue de las mas bonitas y populares; un italiano se enamoro perdidamente de ella, fue a su tierra y volvio para hacerla su esposa. La encontro casada con el dependiente de la vidrieria...De novela nooo? yo era un nino...


                                      

 Yo me llamo cumbia - Mario Gareña

viernes, 9 de septiembre de 2011

Tardes "taurinas" en el barrio





La tauromaquia (del idioma griego ταρος, taūros 'toro', y μάχομαι, máchomai 'luchar'), segun Wikipedia, se refiere a todo lo relativo a la práctica de lidiar toros, tanto a pie como a caballo, y se remonta a la Edad de Bronce. Su expresión más moderna y elaborada es la corrida de toros, un espectáculo que nació en España en el siglo XII y que se practica también en muchos paises del mundo y ahora sabremos de que manera tambien se practico en Muzu....
Toros y toreros - Picasso

Las corridas de toros han pasado a ser de algo que sus defensores llamaban el arte del toreo a ser una faena despreciable por todos los defensores de los derechos de los animales. No voy a plantear una discusion sobre ese tema ahora, pero si confirmar que efectivamente hubo en el barrio tardes de “toreo”, aunque muchos se sientan incredulos  y piensen que esto jamas ocurrio en nuestro vecindario. Creo que cuando lean esta historia, muchos van a recordar que si hubo varias faenas y que muchos “oles” se escucharon en las “graderias” en algunas tardes de sol en nuestro barrio....


Corrian talvez los comienzos de los sesentas, porque lo recuerdo por la edad de Roberto, mi hermano mayor, quien fue el organizador de esa unica temporada “taurina” que yo recuerde y debia tener unos 8-10 años.

Mi papa se encontraba de viaje, como ocurria frecuentemente en esa epoca, ya que seguia manteniendo su trabajo en el Tolima, su tierra natal. Venia los fines de semana y siempre llegaba a ajustar cuentas, especialmente con Roberto que era el de las ideas mas “cretivas” en aquel entonces.  Una de esas ideas, precisamente, fue la de organizar unas faenas de “tauromaquia”, ya que el recordaba con entusiasmo esas tardes de toros en los San Pedros, por alla en El Espinal, donde toreros y maletillas, picadores y banderilleros, brindaban un espectadulo que hacia retumbar los tablados repletos de gente con sus oles, frente a los palcos de honor, donde de niños fuimos testigos de estas fiestas, mientras en el fondo se escuchaban  pasodobles famosos como “En er mundo”, “El Gato Montes”, “Gallito” (mis favoritos) y tantos mas. El sin duda revivia esos recuerdos, y sin pensarlo dos veces, decidio que en vez de toros de casta, se podian torear los perros, que eran igualmente de buena raza!!!  Metida en su cabeza la idea, ya nada pudo pararlo. Invito a todos sus amigos del vecindario y eran bastanticos, a presenciar una de las primeras y pocas faenas que se llevaron a cabo. 

La que fue monumental plaza de toros

Los palcos se instalaron alrededor de la tapia de nuestra casa y el patio nuestro, se convirtio en el ruedo. Con sendos costales empapados de agua para que pesaran como el capote, se inicio la primera faena con un publico como de unos doce a quince vecinos, la cantidad que logro acomodarse alrededor de la tapia, incluyendo el muro que separaba nuestra casa de la de los Alvarez Corredor.  Se inicio la faena a espaldas de mi mama, mi pobre madre, que sin autoridad alguna, cuando se percato del evento que se estaba llevando a cabo en sus propios predios y patrocinado por su primogenito, ya era tarde. Poco falto para que la pobre vieja, que en ese entonces no era nada vieja, hubiera estado al borde de un colapso nervioso, ya que su corazon funcionaba perfectamente. Desde dentro de la casa, empezo a escuchar una griteria que de alguna manera hacia sacudir la casa que gritaba al unisono “OLE.....OLE....OLE....” y cuando ella desperto de aquella clase de pesadilla y asomo su cabeza por la ventana de uno de los cuartos de atras, se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo.  Los muros que rodeaban la casa, estaban plagados de muchachitos y esas paredes se mecian tanto como los mocosos, mientras que abajo, en el patio, Robertico, el torero de turno, ensayaba con los perros sus primeros muletazos, sus lances de pecho largos, sus veronicas y sus trincherazos, con su mirada inyectada de locura, que iba “in crescendo”, a medida que mi pobre madre gritaba mas y mas..”Por Dios Roberto, que estas haciendo, por favor para ya de hacer locuras, que cuando tu papa venga se va a enterar de lo que has hecho.....Niños, bajense de ahi, que se van a caer esas paredes...” Suplicaba y suplicaba a gritos, que eran ahogados una y otra vez por los coros enaltecidos de los taurofilos que continuaban con sus gritos y sus OLES interminables.
Los testigos de estas inolvidables tardes de toros, seguramente ahora las recordaran. No fueron muchas, ya se los dije, porque despues de la primera tarde, por supuesto contraviniendo las ordenes maternas, el espectaculo se repitio unas dos o tres veces, pero no duro mucho mas. Los muros de la tapia de la casa quedaron averiados y practicamente hubiera podido ocurrir una gran desgracia si esos palcos de honor se vienen al suelo. La arena hubiera quedado manchada de sangre, pero de los espectadores, tan locos como el “matador” que invento aquellas inolvidables tardes de tauromaquia.

Cuadrilla de enanos toreros - Fernando Botero

Al fin de semana siguiente, podran ustedes imaginar en que terminaron las faenas, cuando al regresar mi papa, fue enterado de la primera y ultima temporada taurina que se habia llevado a cabo en su ausencia y verifico los daños en la tapia de nuestra casa..... Oreja y rabo, le dieron al matador!!!!






lunes, 29 de agosto de 2011

Los Parches del Barrio








Cada barrio tiene sus lugares especiales, algunos de estos, los sitios donde se dan cita los amigos y amigotes, donde se reune la gente joven o donde se encuentran los personajes de la tercera edad a recordar sus viejas glorias, y nuestro barrio no era la excepcion. Hubo varios lugares de estos a los que German O. Ramirez, mejor conocido como Falla, Fallin o Fallita, ha denominado “Los parches del Barrio”. A continuacion, lo que el mismo escribe sobre uno de esos sitios de encuentro cerca de su casa y donde se fraguaron muchos sueños y romances. Hubo otros lugares mas, como el que describe mas adelante uno de sus integrantes, Fernando Diaz y que era otro de esos sitos donde era frecuente encontrar a los muchachos y a una que otra chica por aquel entonces. Los padres decian que eran las esquinas de los vagos, se quejaban de las malas compañias y de la influencia que tendrian en nosotros, pero ignoraban ellos que entre discusiones superfluas y otras mas profundas, se llevaba a cabo una significativa transformacion de sus hijos y que alli en esas esquinas, en esos “parches”, pasamos tiempos importantes de nuestra adolescencia, tiempos de reflexion, de establecer vinculos afectivos importantes, de desarrollar liderazgos, compartir sueños e ideales y de aprender tambien a enfrentar presiones y a resolver conflictos. Alli en esos rincones llevabamos a cabo un importante proceso de interaccion social que nos condujo de la adolescencia a la adultez y que los que por esos rincones deambulamos algun dia, hoy por hoy estamos diseminados por el planeta entero y llegamos mas alla de donde nos hubieramos imaginado en aquel entonces.  Seria interesante que los nuevos habitantes de esos rincones, nos puedan contar algo uno de estos dias, sobre los nuevos parches del barrio. Esto es lo que recuerdan algunos de los viejos protagonistas:


German Orlando “Falla” Ramirez

Siempre fueron amigos y en medio de las diferencias hubo en nuestra pequeña aldea grupos de vecinos y algunos que no se amañaron con ellos y se la pasaban en el parche de otros. Ahí voy con el mío porque me parece que fue el más amado y el más odiado:
Nos reuníamos en la verja de la casa de Monkee, que era como nuestra colmena, el primero en llegar se sentaba colgando los pies un poquito alejado de la puerta de la bonita casa de la señora Araminta (Mamá de Gustavo). Casi nunca faltamos a la cita: Lalo Acero, El Gordo Salcedo, Ricardo Salcedo, Memo Gómez, "El Pollo "Carrillo (+), Anatolio, Manzano, Locutor, "Guzano" Pinilla, Martín Beltrán, Alvarito Mejía, Jaime Camacho, Néstor López (+), Alfredo Salamanca, "El Chutas"," El Motas", "Candelo", Nelson Gómez, por su puesto Monkee, su hermano Chucho, El Pocho Pinilla (+), por ahí la vieja Myriam se asomaba por aquello del Memorias y no eramos unos indiferentes para Yoyita Acero, para las Gemelas, para la "Toya" González, para las "Monas" Berrío, de lejos con alguna inquietud nos miraban Las Pulido (Graciela, Flor) y el suscrito Falla.


Parche de la esquina de Monkey

      Myriam Diaz
Este era el parche de los chicos malos, pero estaba tambien el de los chicos buenos, LA JUVENTUD UNIDA. Esperamos que se manifiesten en este foro.

Marco Fidel Piñeros
Miren muchachos, todo en nuestro barrio era muy bueno, maravilloso, vivimos como a cada uno nos dió la gana vivir, nos la gozamos, otros la gozaron con nosotros, pero lo importante es que todo eso fue de una gran riqueza para lo que hoy somos; disfruto muchísimo compartiendo con mis hijos y amigos, todas las cosas buenas y malas que hice en los 22 años de vida allí; cuando escucho por ahí comentarios de las locuras de algunos chicos hoy día, pienso y a veces se los digo: ustedes no hacen ni la mitad de lo que yo hacía, y yo era el tonto de la casa!!!!!, pero bueno, aquí estoy y tengo cuerda pa largo, para vivir y ayudarle a muchos más a que vivan mejor cada día.

Algunos de los asiduos asistentes al Parche de la esquina de Monkey

Alberto Sandoval
Los chicos buenos como llamabann a los de Juventud Unida, eramos buenos pero muy tomatrago. recuerdo al cura Javier de Nikolo, que cuando llego a Colombia reunio a muchos de Muzu y formo el grupo de Juventud Unidad y en realidad si eramos unidos , pues teniamos bateria guitarras trompetas etc y haciamos presentaciones en diferentes partes de Bogotá, en la Picota. Encontramos al Cachetudo y a muchos los tumbo. Recuerdo a los chicos "malos" eran mayores y no nos metiamos mucho con ellos, les cuento que Juventud Unida fuimos unos 120 de diferentes partes de bogotá Quiroga , Chapinero , etc...
Es bueno contar que el cura Javier de Nikolo logro hacer con los gamines de la ciudad una gran labor. Tiene la Republica del Niño, en el parque de la Florida. En ese sitio recupera a los niños de la calle que tienen problemas con las drogas....despues les cuento mas.
 
Constanza Diaz
Creo que esos recuerdos que tenemos, aqui cobran mas valor cuando podemos compartirlos. Sobre el parche de los chicos buenos y los malos, recuerdo muy bien a muchos de sus integrantes. Claro esta que a decir verdad, creo que habia algunos infiltrados en ambos bandos. Unos que no eran tan malos y otros que no eran tan buenos....ja ja ja. Pero recuerdo tambien que por el lado de los Chaves y en los limites con la Alqueria, habia otro parchecito en el que se reunian chicos buenos y malos, deportistas y no deportistas, con aficiones diversas...pero esperemos que sea alguno de los de ese parche el que nos cuente algo.



Esquina de los Bonilla y Parche de La Alqueria-Muzu

Fernando Diaz
Bueno como varios de nuestra generación crecimos con un espiritu rebelde e indomito ademas de vivir en una época despues de los famosos 60's con la influencia de "Woodstock" Los Rolling Stones, Jimmy Hendrix, Carlos Santana ademas de los grupos criollos como Los Flippers, Los Speakers, Arturo Astudillo, Humberto Monroy y Génesis y toda esta epoca que transcurrió entre los 70s y los 80s que lo hacía a uno identificarse con estos personajes más que con "Los chicos buenos" podría uno categorizarse entre "Los chicos Malos" del barrio. Me siento orgulloso de haber vivido a plenitud mi rebeldía e inconformidad con el "Statu Quo" y la busqueda de una identidad propia que no fuera la trazada por generaciones anteriores llamense padres, profesores o hermanos mayores o vecinos, nosotros teníamos un parche entre Muzú y La Alquería donde escuchabamos Rock y soñabamos con muchas cosas diferentes a como son hoy. El parche nuestro era la esquina de "Cuatro vientos en la esquina de la carrera 49 con la calle 39 A o sea la de la Escuela Castro Martinez y El colegio Sergio Arboleda. Escribiendo esto me vino a la mente una canción de Serrat que quiero compartir con ustedes y que habla de algo parecido a los vecindarios como el nuestro.










Alberto Sandoval
Claro Viejo Fernan, todos tuvimos nuestro parche, pero tu eras de una generación nueva para nosotros, tambien parchamos muchas noches hablando de todo un poco pero generalmente "mierda" jajaja... no mentiras nosotros escuchábamos baladitas de los sesenta muy poco rok, pero en cambio si bailabamos mucho vallenato eramos como mas romanticos les dábamos a las niñas serenatas en vivo y en directo, pues mi parche que eran Hugo Beltran, Hernando Macias, Orlando Bohorquez, Lucho Pescador, con ellos que tenian muchas cualidades para la guitarra y para la poesía, representábamos obras de teatro en las casas del barrio los sabados en la tarde y fuera de eso mucho deporte y muchas niñas lindas eran nuestras parceras. En fin todos nos la gozábamos de diferente manera , pero si tienes razón teniamos una disciplina y un respeto con los viejos o a nuestros patriarcas muy grande sin dejar de ser lo que queriamos ser, tambien cometimos cagaditas pero por lo general pocas. Bueno que rico poder hablar de estas epocas verdad?