sábado, 27 de julio de 2013

Días y días de fútbol...


                                      


"Mucha gente piensa que el fútbol es un juego a vida o muerte, pero es mucho más importante que eso". - Bill Shankly
"Jamás en mi vida me sentí tan feliz por haber perdido. Con los cuatro goles que me hicieron salvé la vida a once seres humanos". Antes de empezar el partido, los italianos recibieron un telegrama de Mussolini en el que decía: "Vencer o morir" - Antal Szabo

 
Algún día teníamos que sentarnos a hablar de este deporte que genera tantas pasiones y que en nuestro barrio dejó grandes amigos, raíces y recuerdos. El momento ha llegado y como lo comentaba Luis Edmundo Ruiz, uno de los jugadores más activos que tuvo Muzú, "para hablar del fútbol en el barrio tendríamos que sentarnos a conversar días y días y no terminaríamos". A lo largo de este recuento, aparecerán muchos nombres conocidos, pero habrá otros que lamentablemente escaparán de nuestros recuerdos y que solo entre todos, podremos rescatarlos del olvido.

Desde el día en que me propuse recopilar parte de la historia del barrio, basada simplemente en mis recuerdos y los de quienes generosamente han querido compartirlos también, hemos ido dando saltos de un tema a otro, y el del fútbol que ocupa un capítulo tan especial, no había sido tocado, en parte por mi desconocimiento sobre él, ya que lo poco que viví fue desde las "graderías del Maracana”, o por boca de quienes me han ido contando sus historias. Siento un respeto grande por el deporte y por lo mismo, no me animaba a plantearlo, pero como digo al comienzo, el día tenía que llegar y como no se me ocurrió otra manera de obtener información de primera mano, decidí elaborar un cuestionario que envié a cada uno de los amigos a quienes logré contactar y que se tomaron el trabajo de contestar; sin dudarlo un instante, Luis Edmundo Ruiz (LER), Gerardo Ramírez (GR) y Alberto Leon Rivas (ALR), respondieron con la efusividad que genera el tema y fue así como logré recuperar algo de la historia que a continuación empezaremos a reconstruír.

Presento de antemano disculpas por cualquier imprecisión en la que incurra y les agradezco que me indiquen si hay que hacer alguna corrección, para que nuestro relato se ajuste de la manera mas fiel posible a la realidad.

Creo que no hay duda sobre la tremenda influencia que nuestro fútbol local recibió del argentino, paraguayo, uruguayo, brasilero, italiano y español, principalmente. En sus comienzos, era la época en que los campeonatos mundiales y eventos de talla internacional, no eran transmitidos por TV, como hoy en día, y las comunicaciones se encontraban aún en pañales. Muchos de los partidos importantes del fútbol nacional e internacional, había que escucharlos por la radio, que cumplía quizás la función de divulgación más importante de aquella época, junto con la prensa escrita. Con estos precarios medios de comunicación con los que se contaba entonces, era casi un milagro que nuestros muchachos se enteraran del papel preponderante de algunos equipos extranjeros. Fue de éstos y de algunos futbolistas que a nivel nacional destacaban, de quienes los nuestros obtuvieron grandes enseñanzas y el fútbol muzulmán fue evolucionando como lo hizo el mismo deporte desde sus inicios, transformando poco a poco sus estrategias y tácticas deportivas. Existían algunas revistas deportivas como El Gráfico, que eran relativamente costosas para la economía de un muchacho, pero había quienes haciendo sacrificios, lograban hacerse a estas revistas especializadas, que les suministraban la información destacada de sus equipos favoritos y que se convertían en una especie de biblias para nuestros deportistas. De ahí, supongo, fue que nuestros futbolistas tomaron la mayoría de los nombres de los equipos extranjeros que ellos más admiraban y que se convirtieron en los famosos equipos de nuestro barrio.

En esa especie de diálogo que logramos tener con quienes aportaron información para la elaboración de este documento, fue surgiendo la historia que sigue...
SUS ORIGENES

¿Cómo se inició el fútbol en el barrio?

Gerardo Ramírez (GR) : Mi hermano dice que hacia fines del año 1955 o 1956 el equipo de fútbol del Colegio Sergio Arboleda llegó a la Final del Campeonato Intercolegial de Bogotá. Con base en sus integrantes, jugadores y estudiantes del barrio, decidieron conformar el Equipo Botafogo. Su principal líder fue Germán Morales, quien escogió el nombre y consiguió que se hiciera un campeonato entre tres equipos que fueron conformados por la misma época. Estos equipos fueron: Trece de Junio (Alcalá), Palmeiras y Botafogo.  Aún recuerdo que ya por esa época existían otros equipos como Malco, que tenían jugadores Infantiles y juveniles del Barrio MUZU.

Por su parte, Luis Edmundo Ruiz (LER), responde: Sobre los inicios del fútbol en el barrio, recuerdo que comenzamos practicándolo en los potreros que en esas épocas eran bastantes. Jugábamos en el barrio, unas cuadras contra otras, o en los parqueaderos que había en algunos sectores del barrio, y se jugaba por 2 o 3 horas. En realidad, no había tiempos, jugábamos hasta el cansancio.

Y nuestro otro colaborador, Alberto Leon Rivas, (ALR) nos comenta: los futbolistas de mi generación (modelos 58 para acá) tuvimos que jugar en otras canchas porque no disfrutamos de esa gran época del fútbol de Bilbao, la Plaga, Peñarol, Safa, y nos tocó ver esas grandes glorias en los campos de fútbol del antiguo Alquería, la cancha al frente de mi casa llegando a la frontera con Sta Rita y la cancha del Sergio, aunque alcanzamos a jugar en el Maracaná, donde eran capos esos grandes jugadores como Jairo Lozano (bueno no era tan grande), Guillermo Zabala, Jorgito el Pollo y Cia, que competían con los Dobles de Piri, Alzates, Posadas y Quijanos.

LOS EQUIPOS

Nuestra charla continúa con la siguiente pregunta: ¿Recuerdas el nombre de algunos de los equipos que participaban en los campeonatos de fútbol y banquitas en el barrio?

GR:  Estos tres equipos que mencioné antes, Trece de Junio (Alcalá), Palmeiras y Botafogo, se afiliaron a la Liga de Fútbol Codesur. Esta liga comenzó a programar partidos en el Campo de Fútbol del Colegio Sergio Arboleda y en el Barrio Trece de Junio hacia el año 1957. En los siguientes años aparecieron otros equipos como La Fiorentina, Green Cross. Me acuerdo que unos de los principales líderes de Green Cross fueron los hermanos Mendoza; y de la Fiorentina, me acuerdo que los hermanos Chávez militaron en este gran equipo.
LER: No solo en el campeonato de banquitas, sino mas atrás en el campeonato del Sergio Arboleda y Alcalá: Botafogo (el nuestro), Peñarol (los Lineros), Huracán (de Torito Hoyos), Racing (los Callejas, los Moreno), Bilbao (los Paez, los Parada, los Florez), La Plaga, nuestro eterno rival sano (Lizardo Alfonso, los Bojacá, Pacho Huza, los Alzate, los Posada, Héctor Céspedes) en fin, aquí es en donde me quedo corto y me comienzo a preocupar por todos aquellos maravillosos personajes que pasaron por esta época de oro y que se me están quedando por fuera. Pido muchas excusas. 

Iniciando le comento que tengo una foto de un equipo con la mayoría de los que jugábamos en la Liga de Fútbol de Cundinamarca (como se llamaba antes) Independiente Safa de Don Alvaro Barreto, que la voy a publicar en el muro de los Muzulmanes, en donde están Orlando Díaz, Joche, Jairo Lozano, Julio Alzate y desde luego Yo, el gran Edmundo Ruiz, entre otros.

A esta misma pregunta, Alberto Leon Rivas (ALR), quien vivió esta época y una más reciente, nos cuenta:

ALR: Había una grande y linda rivalidad entre los amigos de la entrada o salida (igual), los que vivían hacia la autopista, allá donde vivían los Gómez, y los del sector de Monteblanco (luego paradero de las busetas desde el año 73 creo). En la entrada estaba Botafoguito, un equipazo con grandes jugadores y amigos; jugaban muy bien todos (los Jairos, Pollo, Zabala, Quique, Monky, el Negro Leal, mi amigo Willian Sierra, y otros que en este mometo se me pasan). De Monteblanco estaban los Dobles, otro equipazo con los hermanos Alzate, los hermanos Quijano, Posada, Fredy Aponte,Tony Roldàn, Piri. En Monteblanco, yo componía un equipo de sardinos en ese tiempo con Alvaro Paez, Rafael Higuera, German Zambrano, Angel Velandia y Pablo Martinez; ellos tenìan entre 16 y 17 años, yo 14. Mas adelante participé en otros equipos con Nuno Arias, los Posada entre otros; luego vinieron mi hermano Mario León y Chucho Ortiz: Del Alcalá vino Fernando Contreras (no el Loco). Había otro equipo llamado la Sagrada Familia, creo que eran de la cuadra de los Alvarez, Sandoval, no sé si algun Pescador, Orlando el Loco, creo que con ellos jugaba Cuny Fandiño, uno de los mejores en ese tiempo. Otro equipo era el de la cuadra del gran Pacho Cuadros, Pinzones, Garcías, etc.
LOS JUGADORES

Y continuamos con nuestra entrevista. ¿A quienes recuerdas entre los futbolistas más destacados y cual era la posición en que jugaban?

GR: Hubo jugadores muy importantes que, si aún viven, pueden aportar más a esta historia que has iniciado a recopilar. Me acuerdo de nombres como: Hernán Díaz (defensa), Julio Flórez otro gran defensa que vivía en el bloque antes de Monteblanco, frente al paradero de los buses municipales. Un muchacho de apellido Gil, y el "Flaco" Meléndez , los hermanos Paco, Comino Rodríguez, Jairo Neira, Alfonso Leuro; unos muchachos del Barrio Olaya : Néstor y nn. Guayán un medio campista excelente de sobrenombre " Remache" ; también conformaron este equipo Álvaro Rojas, Hugo Romero, Germán Morales, un muchacho llamado Germán Tulandia, "Husa" y mis hermanos, Alberto y Jorge Ramírez.

LER: Me da un poco de temor es que en lo poco o mucho que vaya a aportar se me queden personajes y amigos muy importantes en esta historia que vamos a comenzar a recordar, y que es regresar a un pasado maravilloso. Trataré de ser lo mas puntual y preciso. Igual que con lo anterior, pido excusas, pero sigo en lo que fue para mí; quizás podamos más adelante ampliar estos temas para no caer en la ingratitud:

Del Botafogo: Juancho Hernández , Enrique Pinzón, Marcos Piñeros, mediocampistas; Hugo Ruiz delantero. Sigo con el Botafogo, Carlos Rico mediocampista, Gerardo y Luis Enrique Ramírez, el Loco Clopatofski, arquero; Gonzalo Díaz, defensa y Edmundo Ruiz A. (si no me alabo yo, quien me alaba??? Ji Ji Ji)
Peñarol : Augusto Lineros, mi querido amigo y qué pena, no me acuerdo de más.
Racing: De este equipo recuerdo a Pacho y Alvaro Cuadros, Gonzalo Sánchez y hermano; Pacho Moreno, defensa; el Pato Avila, arquero.
Bilbao: Paez, arquero, Hugo Parada, marcador de punta; Julio Flórez, defensa; los Conde, Guillermo.
La Plaga:  Victor y el Negro Herrera, mediocampista y arquero; Héctor Céspedes, delantero; Lizardo Alfonso, medio; Pacho Huza, delantero; Ernesto y Jaime Bojacá.

Pero de esa época, hubo un equipo más del campeonato juvenil que se llamaba ESTUDIANTES y participábamos en los preliminares de los de Mayores, y éramos: El Negro Posada, delantero; Orlando Díaz , arquero; los Alzate, Benjamín y Germán Meléndez, Jairo Gasca, Jairo Lozano, Puma y Nelson Gómez, Lalo León y Edmundo Ruiz, entre otros.

A la misma pregunta, Alberto responde:

ALR: Yo recuerdo que había equipos como Botafoguito y Dobles, donde todos eran muy buenos; puedo ser injusto destacando a alguno, pero lo haré. De la salida Jairo Lozano, Cuny. Del centro del barrio Fernando Quijano. De Monteblanco Piripipí. Luego una nueva generación destacó a Pedro Ramos, Chucho Ortiz y Mario León, y luego, para mí el último gran jugador de Muzú, Marco Forero, y pare de contar. Se acabó el fútbol de Muzú, se acabó el barrio, nuestro paraíso.

TRAYECTORIA

Estas fueron las respuestas a nuevas preguntas: ¿A cuáles equipos perteneciste y cómo fue tu inicio en este deporte? ¿Cómo y porqué te retiraste? ¿Continúas practicando el fútbol? ¿De qué manera?

LER: Mis inicios como el de todos, en los potreros, en la cancha del Sergio Arboleda, y en las cuadras que tenían un parqueadero. Los equipos a los que pertenecí son:

Equipos del barrio: Estudiantes (el Juvenil), Botafogo (mi equipo amado) y Huracán.

En la Liga de Cundinamarca y/o Bogotá.

Independiente SAFA, de Don Alvaro Barreto. Como la gran mayoría de nosotros, en esa época, cuando estaba terminando bachillerato en el Instituto Alemán, me llevó Alfonso Sepúlveda a jugar unos partidos con Santafé, puesto que allí estudiaban entre otros, Ernesto Díaz, Luis, "El Chiqui", García y Orlando Rico de Millonarios,  y Jorge Garzón, José Ma. Bolaños, Seki y Francisco Aguilar de Santafé, en fín un equipazo, campeones en Bogotá.

Estando ahí muy poco, estuve en selecciones Cudinamarca (así se llamaba en esa época) con Pín, Céspedes y Carlos Rico. De ahí pasé al Real Bogotá en la Liga. Actualmente me encuentro todavía jugando, pero ya a nivel empresa y un equipo del barrio, Los Cristales.
Duré un año y medio más o menos retirado, porque tengo el menisco roto y el ligamento anterior. El médico me dijo que no podía jugar porque podía quedar cojo y que había que operar, y yo me lo creí. He jugado varios partidos de campeonato, el último hace unos meses y me sentí muy bien, luego entonces, a jugar y lo estoy haciendo.

Igualmente, Alberto nos cuenta sobre su trayectoria:  

ALR: Entre los 13 y 17 años jugué en Muzú, Alcalá, Tejar y Kennedy en varios equipos. En el Maracaná jugué en 3 equipos cuyos nombres no recuerdo; luego me fuí a jugar al Olaya en cancha grande en el equipo mas conocido del sur de Bogotá, Centenario y me dediqué a jugar fútbol; por mucho tiempo no volví a jugar banquitas. La verdad, nos lo prohibían en el equipo y nos sancionaban si no lo hacíamos. Luego vinieron lesiones y cirugías de las dos rodillas y me retiré por varios años. Después volví a jugar durante 15 años que duré trabajando en el Banco Cafetero. Algunas veces fuí a jugar el partido de despedida de año que se hacía en la Alquería pero la verdad dañaron ese lindo programa invitando equipos de afuera no muzulmanes y un encuentro de viejos amigos lo convirtieron en un campeonato de extraños, lástima; deberíamos volver a hacer lo de antaño. Hace unos 8 años jugamos un campeonato en el Club de Suboficiales del Ejército con los hermanos Jairo y Jaime Gasca, el Tigre, Nuno Arias, Javier Piñeros que se la pasaba con Hernán Ocampo, Mario, Alberto Rivera, Fernando Alvarez  y Jaime Gómez. Hoy en día, aún lesionado y con nuevas operaciones en las dos rodillas de necio (o vicioso), juego de vez en cuando con mis cuatro hijos y mis sobrinos.
PATROCINADORES

¿Había alguien que patrocinaba a los muchachos deportistas en el barrio? ¿Algún padre, vecino o comerciante? ¿Cómo conseguían uniformes, balón, guayos, etc?

LER: Que yo recuerde, en el barrio no había quien nos patrocinara. Los papás o nosotros, hacíamos cocacolas bailables y así comprábamos camisetas, así era en el  Botafogo. El apoyo de los papás era muy importante hasta cuando apareció don Alvaro Barreto de Safa que fue quien nos llevó a jugar a la liga. Los padres, en el caso del Botafogo, fueron muy importantes, aportaban y hacían fiestas. Era muy lindo verlos reunidos entre semana en el barrio, viendo como nos sacaban adelante deportivamente.

ALR: Recuerdo que en Monteblanco Manuel Castro el dueño de la fama patrocinaba el viejo Bilbao por allá a finales de los 60's; a finales de los 70's, Charles, de la cigarrería Charles, también  en Monteblanco, patrocinaba el equipo donde yo jugaba, compuesto por los mismos jugadores que nos fuimos para el Olaya: Chomelo y Arturo Arias, Chucho Ortíz, Nuno, Mario y Alberto León, Oscar Murillo, Luis Ruiz. En la salida ustedes se acordarán de Modelana, que patrocinaba el equipo de su mismo nombre y no recuerdo más.

LOS CAMPEONATOS

¿Que campeonatos se jugaban y más o menos en qué temporadas?

LER: Se jugaban 1 o 2 campeonatos al año en el barrio, pero se que los mayores, jugaron campeonatos interbarrios y les iba bien, con esa manada de estrellas. Además, la mayoría jugábamos en liga, así fuera unos en Mayores y otros en Juvenil. Don Alvaro Barreto fue un mecenas, que siempre apoyó la gente de Muzú, él era el que nos llamaba Muzulmanes, creo que la palabra viene de ahí.  

ALR: Los campeonatos del barrio se jugaban en el Maracaná, Villasonia, Parqueadero de Monteblanco.

ANECDOTAS

¿Recuerdas algún incidente lamentable o especialmente divertido ocurrido durante esos campeonatos?

LER: Normalmente incidentes con la Plaga, el Racing, Peñarol, mejor dicho con todos, excepto con el Bilbao, el equipo de los buses Municipales, que eran muy quisquillosos y tropeleros. Con ellos siempre terminábamos en tremendas peleas, especialmente con el Botafogo, pero nunca entendí cual era realmente el problema.

Lo que sí le cuento Connie, al margen del fútbol, es que en la entrada teníamos un grupito y eramos excelentes peleadores (Jairo Gasca, Pedro Hernández, Ulises Bueno, Edmundo Ruiz) y bajábamos a buscar problemas cuando salían de clase los del Sergio Arboleda y Andrés Bello.
Recuerdo que una vez había una barra que se llamaba Seven Club, que la dirigían Uribe y otro muy conocido que no me acuerdo, y nos citamos a pelear en la cancha del Sergio Arboleda. Si no llega la policía, le cuento que nos vamos todos al centro de salud (que hospital), con las narices rotas y golpes de cadena que ya utilizaba esa barrita.

Y mencionando los potreros, LER  nos confirma una historia que alguna vez mencionamos cuando hablábamos del turismo muzulmán:

LER: Una anécdota de la cual pueden dar fe Memo y Nelson (Gómez), cuando íbamos a nadar a la piscina de los caballos en el Hipódromo de Techo y salíamos más sucios que cuando entrábamos a "bañarnos "; los Gómez, Los Gasca, los Ruiz, Lalo León, en fín…

ALR: Hay muchos recuerdos y anécdotas. Cuando cumplí 50 años hace 4 años me los celebré con un partido en donde reuní a mis hijos, hermanos, sobrinos, a mis amigos de Muzú, de Centenario y del Banco Cafetero, fue lindo. Desde entonces, al menos dos veces al año celebramos los cumpleaños con un partido con los amigos de Muzú y Centenario. Sería muy rico hacer una gran reunión, por supuesto con futbolito y cervecita. Yo sé, Connie, que tú lo consigues.
LOS MEJORES RIVALES - CONFESIONES

¿Cuales eran los mejores equipos? ¿Cuales eran los rivales más fuertes?

LER: Los mejores equipos para mí, Botafogo, la Plaga y Racing, sin descartar al Peñarol; jugaban excelente fútbol, y por esta razón, se presentaban los roces normales en este tipo de partidos, pero hay mucha lealtad cuando hay buen fútbol.

Con el Bilbao era otro cuento como ya le comentaba, hasta por fuera de la cancha y entre semana, se trataban de presentar estos roces, y como a nosotros si nos retaban pues reaccionábamos y también lo hacíamos bastante bien con el grupito de amigos a los que nos gustaba pelear, y salir por la noche a romper vidrios, que nos parecía rico; era un desestrese y corra, nunca nos cogieron porque donde nos hubieran cogido, nos va pero bien mal.

Connie, se me olvidaba algo muy importante, mi hermano menor, Danilo Ruiz, fue de los jugadores últimos por ser el menor que jugó en Safa y terminó su carrera futbolística en Millonarios, pero como cosa rara, no le gustaba el fútbol tan intensamente como a nosotros y se perdió un extraordinario jugador. Lástima porque yo iba a verlo por sus virtudes; traté de llevármelo para el Real Bogotá, pero no, no pude. Lástima. Una menciòn especial para un jugador contemporáneo de la época de mi hermano Danilo, es William Sierra que jugó casi toda su carrera en el River Play de Bogotá cuyo dueño, qué pena con él, se me olvidó el nombre. Qué pena.
NOS DESPEDIMOS...

GR: Espero que estos muy incipientes datos te sirvan para que elabores, como siempre, un GRAN TRABAJO.

LER: Le comento Connie que sobre este tema podríamos sentarnos a hablar y escribir días y días y no terminaríamos, no solamente yo, sino habrá mucha gente de Muzú que aportaría cosas muy importantes. Una de las cosas más geniales que he visto en esta página es ésto de escribir sobre nuestro amado fútbol de Muzú. 

Esto es lo que recuerdo de afán, después seguimos recordando, qué rico. Connie estimada, fue tanto el gusto y los recuerdos que se me vinieron a la mente, que yo creo que todo salió amontonado porque quería salir todo al tiempo; qué cosa tan agradable fue recordar, lo volví a vivir como si hubiera sido hoy. Volví a vivir esto.... Ah! ... Ah!... Ah!.. que bacano. Abrazos y gracias.

ALR: Saludos a todos esos jugadores a quienes admiré mucho y un abrazo para todos los muzulmanes y sus familias.

Va mi abrazo de agradecimiento a Gerardo, Luis Edmundo y Alberto ya que su colaboración y su entusiasmo, fueron los que hicieron posible este pequeño sueño de sentarnos juntos a recordar los días de  buen fútbol en el barrio. Queda planteada la idea de Alberto de retomar la vieja costumbre de reunirnos entorno a un partido, para revivir esos lazos de amistad que desde entonces se crearon. Se que unos cuantos lo vienen haciendo con alguna periodicidad; ¿porqué no pensar en organizar un campeonato que reúna dos o tres equipos, al menos una vez al año?  A que lo logramos!!!

Edición Junio 18 de 2014

Agradecemos a Jaime Alzate por la información que estamos agregamos sobre la historia del Safa, uno de los equipos que hicieron parte de la historia deportiva del barrio. Igualmente agradecemos a Benjamín Pinzón quien facilitó la foto correspondiente.

Jaime Alzate: Iniciaba la década de las 60 y la época dorada del fútbol en nuestro barrio estaba en su plenitud, cuando llega el Sr. Alvaro Barreto dueño del Independiente Safa, quien se interesa por la calidad de nuestros jugadores y es así como surte el equipo en todas sus categorías con base en la calidad de nuestros deportistas.

Esta foto corresponde a la categoría infantil en el año 61 aproximadamente, conformado por Muzulmanes de Monte Blanco, Los azules y de la Salida (así se conocían los sectores del barrio).



No dejes de leer la segunda parte.....

                        








Días y días de fútbol ...continuación

 



Como bien decía Luis Edmundo, hablando del fútbol en el barrio, podríamos pasarnos días y días hablando, no solo porque hay tantas historias para recordar, sino tambien porque hablando del fútbol, podríamos terminar discutiendo sobre arte, literatura,  música y hasta de política. No queria terminar mis comentarios sin incluír estos videos y este artículo que precisamente dan muestra de que esto puede ocurrir; podemos darle la vuelta al círculo y finalizar diciendo que, todos los caminos conducen al fútbol...
 
Ahora, tienen ustedes la palabra. Queremos conocer sus anécdotas. Ayuden a completar esta historia, de la que apenas hemos escrito sus comienzos.
 
 
  

                      Walter Saavedra - La palabra vs. la censura
 
 
Publicado en El Espectador Julio 03/2013

Afectos entre el fútbol y la literatura

Por: Columnista invitado

“Las verdades del área son rectas de dudosa geometría, como ardientes amores de ficción en manos de un penalti. Por eso saben mucho de la felicidad y la belleza”. Luis García Montero.

                         

Leer fútbol es hacer un sombrerito, una chalaca, una gafiada o un gol, un gol de los que se gritan para el resto de la vida. Jugar literatura es escuchar y ver las metáforas de Álvaro Cepeda Samudio, (en su cuento Desde que compró la cerbatana ya Juana no se aburre los domingos), Milan Kundera, Octavio Paz, Eduardo Galeano, Vinicius de Moraes o Gonzalo Medina Pérez, con sus Sueños a la redonda. Entre pase y pase o metáfora y metáfora nos reconocemos inútiles, débiles y abismados, es decir, enamorados, locos o muertos y, por eso, la literatura y el fútbol salvan, salvan de los domingos sin fútbol y de los sábados sin literatura, salvan de algo que no sabemos pero salvan hasta que llegan las expresiones que también habitan en la locura y en la muerte, salvan de los miedos, de las incertidumbres y de la imposibilidad de los proyectos humanos. ¡Gol, gol, gol, hijueputa! Es la expresión que más suena en literatura pero en fútbol aún no sabemos qué significa, es un canto-ritual catártico, onomatopéyico y, sobre todo, nos deja ver como somos. Celebramos los goles como celebramos el mejor poema de Borges, la más ardorosa metáfora de Alfonsina Storni, el poema más complejo de Vicente Huidobro o la más dolorosa palabra de Pessoa. El fútbol es el heterónimo perfecto para aludir a la casa de la locura, del ser y del poema. La literatura, como el fútbol, es indefinible en lenguaje porque ambos desbordan el ámbito de la lengua humana: son kairós. De eso hablan y dicen los afectos entre el fútbol y la literatura, de los encuentros y circunstancias en las que jugamos con el pie pero el corazón es el que sigue los ritmos cambiantes del partido (“dinámica de lo impensado”, como define el fútbol Dante Panzeri).
Y volvemos al ritual de los martes a las 6. La recocha entre “color y blanco”. A esta hora, como todos los martes, habitamos la otra casa, la del fútbol. Esa recocha que comienza desde el día anterior cuando escogemos los guayos, las medias, el color de la pantaloneta y la camiseta para compartir, después, una buena cerveza, o dos, o tres, de acuerdo con el resultado del partido y con las sorpresivas, emocionantes y descaradas jugadas. Recuento del partido, palabras compartidas, compilación de sensaciones y despedidas de desafío para el próximo partido. Palabras, lenguajes y más palabras. Mientras tanto, esperamos a que llegue la que siempre nos lleva, la indeterminada, la que elige, la que nos da pánico nombrar, pero ojalá que nos atrape en una cancha de fútbol o leyendo los textos de Santiago y de Catalina. El arco es la casa del balón, en cuyo grito habita el ser humano que hace goles.
 
* Juan Carlos Rodas Montoya

domingo, 16 de junio de 2013

El padre de la gimnasia

Fragmento de Carros de Fuego - Vangelis
  

 "Tener hijos no lo convierte a uno en padre, del mismo modo en que tener un piano no lo vuelve pianista."  (Michael Levine)

 Alfredo Rodriguez Vargas
               Un homenaje a quien fue un padre en el mas amplio sentido de la palabra.


Ser padre, lo hemos escuchado muchas veces, no es solo procrear seres humanos. El trabajo de ser padre tiene que ver con el amor, la dedicacion, la paciencia, el valor, la constancia, el ejemplo y toda una serie de condiciones o virtudes, como queramos llamarlas; tiene que ver con el tiempo o esa porcion de vida que decidimos invertir en el cuidado, la formacion y la proteccion de aquellos a quienes convertimos en hijos.

 
Continuando con esta idea, podriamos decir que no solo son hijos esas criaturas a las que trajimos al mundo, sino tambien, de alguna manera, aquellos en quienes hemos dejado nuestra huella de vida, por todo lo que aportamos a su formacion. Para ser padre hay que aprender a cuidar, respetar y amar la vida misma.

Este domingo en muchos lugares del planeta se celebra el Dia del Padre y tanto los que aun lo tienen vivo, como los que lo hemos perdido, estaremos recordando a nuestro progenitor y/o a esas figuras paternas que contribuyeron a que seamos los seres humanos que somos.
Hoy rindo tributo de gratitud a mi padre ya fallecido y a muchos de los padres de mis amigos muzulmanes que tambien se han ido; en particular, viene a mi memoria la imagen de un vecino, todo un señor, a quien de niña con frecuencia veia salir hacia las tiendas en busca del pan, los huevos, la leche del desayuno, cuando no cargado de colchonetas, barras, vigas y esos implementos que harian pensar a algunos que se hallaba en continuo trasteo, pero que solo el y su familia, sabian que todos esos eran elementos que el con sus propios recursos mandaba hacer para poder realizar las practicas de gimnasia con sus alumnos, trabajo que el habia convertido en su pasion. Su rostro era tan familiar, que aun desde lejos hubiera podido reconocerlo siempre. Era un hombre de contextura atletica, aunque de estatura baja. Caminaba con su cabeza erguida y con un andar de pasos cortos y agiles. Era casi como si volara. Si uno se lo encontraba de frente, siempre lo miraba a los ojos y saludaba con una sonrisa amable que infundia respeto y confianza. Su mirada era la de un ser humano calido y transparente. Mucha gente lo reconocia y medio barrio sabia con certeza quien era Alfredo Rodriguez, a quienes algunos conocieron como "Maciste", nombre que habia adoptado cuando practicaba el boxeo, o sencillamente como el profesor Rodriguez.
 
                          
                                                      Alfredo "Maciste" Rodriguez
 Estaba casado con doña Josefina y fue el padre de Ricardo, Oscar, Mauricio, Patricia, John y Lili. Son los hijos a quienes dio y dedico la vida, pero ademas de ellos, lo fueron, todos esos niños y niñas que fueron sus alumnos de educacion fisica y a quienes el introdujo en la practica de la gimnasia olimpica, una disciplina a la que el barrio no hubiera tenido accceso y mucho menos la figuracion que llego a tener a nivel nacional e internacional, de no haber sido por el. El fue el padre de la gimnasia en el barrio.
 
                      
 
En una ocasion, cuando hablabamos de los maestros del barrio, brevemente lo mencionamos, cuando aun estaba vivo y me preguntaba yo, ¿Como habria sido la adolescencia de todas esas niñas a quienes el dedico tanto de su vida para encausarlas y guiarlas en ese bella disciplina, cuando no existia en nuestro barrio el menor estimulo al deporte? Si algunas tuvieron la posibilidad de mirar hacia adelante y aprender a soñar, fueron todas esas niñas que crecieron de su mano y lograron ver las posibilidades que ese deporte les ofrecia. Sin duda las horas de dedicacion de ellas, con el apoyo de sus padres y ese esfuerzo de Alfredo Rodriguez, para orientarlas, cuidarlas, protegerlas, dieron grandes frutos que hoy podemos recordar, como una manera de rendir un tributo de cariño y admiracion a ese querido padre y maestro que tuvo el barrio.


Como una manera de mantenerlo en la memoria del barrio, en este dia del padre y a unas semanas de cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento, hemos estado tratando de reconstruir la historia de la gimnasia en el barrio, a traves de una entrevista hecha a una de sus mas fieles alumnas, una mujer que no necesita presentacion, porque es de todos nosotros conocida por haber sido una de esas glorias deportivas que se formaron en manos de nuestro querido profesor Rodriguez; esto fue lo que Nelly Perdomo nos permitio recordar. Nelly, como lo sabemos, ha continuado con el legado que el dejo.

 
¿A que edad iniciaste la practica de la gimnasia?

A una edad temprana entre los 7 y 8 años. Cursaba mis años de primaria en la Escuela Castro Martínez y Alfredo Rodriguez, el profesor de educación física, infundía en cada uno de los estudiantes el amor por los deportes y a un buen grupo de compañeras y a mi, los conocimientos de la gimnasia olímpica, compartiendo con nosotras ejercicios que, aunque sencillos, hicieron llegar a nuestras mentes la idea de prepararnos y algún día llegar a ser grandes campeonas.


¿Como fueron tus comienzos en la disciplina de la gimnasia?

De la mano del profesor Alfredo Rodríguez se dio inicio a una etapa que marco totalmente mi existencia. Así es como reconozco a mi querido profesor, como un icono de la gimnasia, no solo en el barrio, sino a nivel distrital, nacional e internacional. Con él y con su entereza, se dio inicio a una escuela de gimnasia que si no hubiese sido por su amor y por la responsabilidad que le impuso a esta disciplina no se hubiese llegado a los niveles que se llego.


¿Como se realizaban las practicas de gimnasia en los tiempos en que te iniciaste como gimnasta y donde practicaban?

Muchas de las prácticas las realizábamos en uno de los hermosos parques del barrio Muzu, el que quedaba al frente de su casa de habitación, pero tambien pudimos entrenar en la escuela Castro Martínez, la General Santander y la Escuela Gonzalo Jiménez de Quezada, lugares que el se encargaba de conseguir para que pudieramos realizar nuestras practicas de manera segura.
 

¿De que manera la vida en el barrio influyo en tu formacion deportiva?

En el barrio éramos una sola familia. Se compartía en eventos, ensayos, en juegos y esto influyo en que la mayoría de las niñas de mi edad quisiéramos practicar la gimnasia olímpica. Fue alli en el barrio donde pudimos desarrollar la labor que ejerció el profesor Alfredo Rodríguez, pues no contábamos, ni con dinero, ni con elementos para la práctica de ese hermoso deporte; el de su propio pecunio y utilizando su casa de habitación como bodega de los implementos que el mismo mandaba a elaborar pudimos practicar con relativa técnica. Nunca se dio una participación económica de las autoridades distritales, mucho menos nacionales, solamente contabamos con el amor y la dedicación de nuestro querido profesor.
 

¿Cuales fueron las mayores dificultades que tuviste que enfrentar y de que manera las resolviste?

En el discurrir de mi carrera deportiva se presentaron innumerables dificultades; en un comienzo la inseguridad para llegar al lugar de las prácticas y casi al final la fractura de uno de mis pies. La primera se supero contando con mucha compañía y la segunda con valor y paciencia.

¿Cuales fueron tus principales logros?

Siguiendo paso a paso el discurrir de mi sendero deportivo, puedo decir que una vez ingrese a la liga de gimnasia del distrito, siempre de la mano del profesor Alfredo Rodríguez, participe en innumerables competencias de las cuales puedo dar fe, con orgullo, de haber quedado campeona nacional, ocupar el tercer puesto en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en los juegos Panamericanos y Bolivarianos, además de innumerables intercambios a nivel nacional de los cuales el distrito capital puede estar seguramente orgulloso.
 

¿A quien o a quienes puedes reconocer como seres humanos que influyeron en tu formacion deportiva y humana?

Como personas que influyeron en mi vida deportiva, puedo ante todo nombrar a mis padres Alfonso Perdomo Puyo y Mary Lozano de Perdomo, pues sin ellos y su apoyo no hubiese podido iniciar ni siquiera mi carrera deportiva; posteriormente y teniendo los mismos valores con que nombre a mis padres, al Profesor Alfredo Rodríguez y su señora esposa Doña Josefina Morales de Rodríguez, quienes en todo momento y en especial en los viajes, suplían perfectamente la falta de nuestros padres. A otro nivel los profesores Jaime Táminez, Orlando Barreto y el profesor Japonés Junzuque Iway, como orientador permanente en la selección Colombia.

 
¿A quienes recuerdas como compañeras de equipo y cuales consideras que eran los valores mas destacados en ellas?
 
Aunque siempre existió rivalidad en las competencias, por encima siempre prevaleció la amistad sincera y la conservamos hasta el día de hoy. Son ellas Patricia y Liliana Rodríguez, hijas del profesor, Rosa, Judith y Zully Ruiz Molano, Liliam Tello, Rubí Grass, Elizabeth Zapata, Mirella Sandoval, Concha y Martha Castro y mi hermana Graciela Perdomo, entre otras. Todas forman parte de las familias fundadoras del barrio Muzu, gente honesta, responsable, seria y trabajadora; a una persona que recuerdo mucho es a Alfredo Ramírez, quien fue delegado en los Juegos Nacionales en Ibagué y a su distinguida familia, ahora residentes en los Estados Unidos.
 

¿De que manera la gimnasia impacto tu vida?

Los años de mi vida que ocupe en la práctica de este querido deporte me depararon la mejor época de mi existencia; aprendí, conocí gente linda, viaje, represente a mi país dando todo lo mejor de mí, teniendo en cuenta que no contábamos con el apoyo económico que tiene actualmente la gimnasia artística en Colombia.
 

¿Cuales fueron los momentos mas dolorosos o tristes y los de mayor alegria durante tu carrera deportiva?

Me caracterice siempre por ser una persona arriesgada, y en mi intento por desarrollar nuevos ejercicios y de mayor dificultad, me ocasione una fractura en el pie izquierdo y tuve un postoperatorio de aproximadamente seis meses que me hizo perder mi nivel. Sin lugar a duda fue uno de los episodios más dolorosos de mi carrera.
Personalmente doy gracias a mí querido profesor Alfredo Rodríguez, quien se encuentra disfrutando de la presencia del Señor, gozando de la tranquilidad que da el deber cumplido a cabalidad con todas sus expectativas, tanto como esposo, padre, docente y amigo.

 
 
La lista de niñas y niños que recibieron la influencia positiva de Alfredo Rodriguez, que para muchos fue una figura paterna, es larga. El legado que dejo no solo en los hijos del matrimonio, en sus nietos y en toda esa generacion de muchachos que recibieron su sus enseñanzas y su ejemplo, perdura y anima a construir, aun cuando las circunstancias que el medio ofrece nos resulten a veces adversas.
 
 




No olvido las palabras de John algun dia, cuando le preguntaba acerca de algunas de las cualidades que como padre y maestro le observaba a el tambien, y esto fue lo que el me dijo:
 
"Creo que ese amor y paciencia la heredé de mi papá, que fue un gran maestro, cada día entiendo más lo grande que fue su labor y sobretodo que lo hizo con las uñas; en la gimnasia, por ejemplo, educó a tantas niñas de nuestro barrio, sin ganarse un centavo, siempre sacando de su bolsillo, con una familia tan numerosa y con salario de maestro estatal.

Con este pequeño homenaje, hoy recordamos al padre de la gimnasia en el barrio y felicitamos a todos aquellos que como Alfredo, siguen entregando lo mejor de si mismos al cuidado de los hijos que la vida ha puesto en sus manos. Feliz dia del padre a mis amigos muzulmanes!!!


Vangelis - La petite fille de la mer
 

 

 





 

domingo, 12 de mayo de 2013

Ser Madre



"Madre...voy a seguirte...ve tú delante que dándome el ejemplo, lo haré al instante."
(Rafael Pombo)
Serrat - Nanas de la Cebolla (poema de Miguel Hernandez)


Ser madre, el trabajo más complejo y lleno de desafíos que podemos tener.

Cuando me plante
é hacerme madre a mis escasos 19 años, estaba lejos de comprender la responsabilidad que ello implicaba. Me emocionaba mucho la sola idea de tener un bebé entre mis brazos y de hecho, me sentía ya una experta porque había ayudado en mi casa en algunas de esas labores cotidianas que las madres realizan y con algunos cuidados con mis hermanos y primos menores.  

Mi hermana Myriam, unos primitos y yo.
Contaba ademas con la experiencia que me había dado el ayudar a criar la camada de perritos huérfanos que nos había dejado Duquesa, una hermosa ejemplar pastor Collie que habíamos tenido en nuestra infancia. Al morir envenenada Duquesa en una de esas frías madrugadas bogotanas, yo no había dudado un instante, cuando ante el drama de sus siete perritos huérfanos, mi papá tan triste como nosotros, preguntó: ¿Quien va a ayudar a criar estos perritos? Yo fui la primera voluntaria. Enseguida asumí con gran amor y responsabilidad mi papel de madre sustituta de esa camada de perritos que sobrevivieron lo peor que puede ocurrirle a un ser vivo recién venido al mundo, la pérdida de su madre. Con esa "vasta" experiencia en cuestiones de maternidad, creía yo que sería suficiente para poder convertirme en una buena madre joven. Era yo ignorante, inmadura, arriesgada, a veces algo temeraria; no había reto que se me planteara que no asumiera con todo el ímpetu que me daban esos años de juventud y un poco del carácter, que seguramente había heredado de alguna de esas abuelas y bisabuelas aguerridas que figuraban en mi árbol genealógico y sobre las que aún no tenia mucho conocimiento. 



Modigliani - Mujer gitana con niño

Fue apenas después del parto que sentí por primera vez la responsabilidad que la vida había puesto en mis manos, cuando una de las enfermeras vino hasta mi habitación a hacerme entrega de ese paquetico recién envuelto en unas cobijitas que yo reconocía, porque había pasado medio embarazo doblando y desdoblando. Hubo una mezcla de felicidad y pánico, de alegría y miedo, cuando percibí que la tarea de criar un hijo, no era solo asunto de cambiar pañales y amamantarlo. Empezaron a surgir preguntas que a
ún ahora, cuando ya soy abuela, no dejo de plantearme contínuamente.

¿Cual es la tarea de una madre? ¿C
ómo ser una buena madre? ¿Cual es mi propósito en esta vida como madre?


Carolina Estelrich - Maternidad


El cúmulo de preguntas que surgían, opacaba en alguna medida mis preocupaciones sobre aspectos que las mujeres, por alguna razón que aún no comprendo, evitamos poner sobre la mesa como tema de discusión. Eran seguramente aspectos superficiales, pero que hacían parte de nuestras inseguridades y temores femeninos. ¿Cómo quedaría mi cuerpo después de recuperarme de esa maternidad? ¿Volverían mis senos y mi abdomen al lugar que una vez habían tenido? ¿Se borrarían esas huellas físicas que la maternidad había dejado en mi cuerpo? ¿Volvería a ser igualmente atractiva para el padre de mi hijo, a pesar de todas esas huellas que parecían imborrables? Poco a poco fui comprendiendo que frente a la tarea de la maternidad, muchas de esas preocupaciones, por supuesto válidas, pasarían a ser secundarias y que mis prioridades irían cambiando poco a poco en la medida que ese diminuto ser humano iba creciendo.

Mary Cassatt - Maternidad


Los miedos irracionales fueron cediendo su paso a ideas más concretas y realistas acerca de mi tarea como madre. Ya no temí, por ejemplo, que mi hijo muriera por falta de cuidados, o porque mi leche para amamantarlo no fuera suficiente, pero sí comprendí claramente que por un buen tiempo, su vida dependería de mis cuidados, no solamente físicos sino emocionales y que de lo que él percibiera del mundo a través de nuestro contacto diario, dependería en gran medida la idea que se haría de este lugar donde crecería y se convertiría en adulto. Comprendí que esos minutos, esos días que se iban transformando en semanas, meses y años, iban a ser fundamentales para la vida de los dos. Improvisé con él mi mejor repertorio del cancionero infantil, me planteaba cual sería la mejor música que sus oídos podrían escuchar. No creía aún que, sin duda, la voz de la madre, esa especie de música impregnada de amor que un bebé escucha, puede reproducir en él tantas sensaciones. Repasaba las tablas de nutrición para saber lo que sería mas conveniente para que creciera fuerte y saludable. Me esmeré y en ocasiones exageré ciertos cuidados que me hacían creer que mi trabajo era el correcto. Tampoco sabía entonces que por más esfuerzo que pusiera en mi tarea, cometería muchos errores y que me lamentaría de mis equivocaciones. Verlo crecer e ir reconociendo mis falencias, me permitió convertirme en un ser humano mucho mas consciente de esas limitaciones y aprovechar las posibilidades de aprendizaje que a diario trae la maternidad.

Con el paso del tiempo fuí dándome cuenta de que su crecimiento y el mío iban a la par. Un buen día, por fín comprendí que era con el ejemplo que se iban construyendo unas bases sólidas sobre las cuales mi hijo pudiera apoyarse temporalmente para realizar el mismo su propio viaje después sin mi apoyo. Comprendí que una madre tiende puentes entre esos seres humanos que son sus hijos, y la vida llena de misterios, obstáculos y sorpresas; que el paso seguro, decidido y firme de la madre, a pesar de las adversidades, le da al hijo una enorme seguridad que le permite vencer el miedo a lo desconocido y la garantía de que siempre encontrará del otro lado del puente, una solución a los problemas, mas la satisfacción grande de haber vencido sus miedos. Que las enfermedades, las caídas, los tropiezos y la muerte, hacen parte de la vida y que, cuando contamos con una figura materna que avanza por entre todas estas dificultades, ella nos está mostrando un derrotero que podemos transitar con fe y esperanza, y que ellas, las madres, o su recuerdo cuando ya no están, siempre nos ayudarán a disolver nuestras angustias.


Oswaldo Guayasamin - Maternidad


Hoy me sorprendo frente a la vida siendo ya abuela y sigo reflexionando sobre la tarea de la madre; en esta celebración el día de hoy, quiero resaltar la responsabilidad y el respeto que dentro de la sociedad debemos mantener como constructoras de vida y que es una privilegiada tarea la que hemos aceptado realizar hasta el final de nuestra existencia.

Para todas las madres muzulmanas va mi abrazo en este día, y a todos los hijos, mi invitación a que saquen el mayor provecho de los ejemplos de vida de quienes les precedieron.